Browser does not support frames.
Loco por los sentidos, sin pensar nada me sumergí sobre su bulto, mi cara se
hundía, la lengua lamía, más y más ahogaba la boca en un mar amarillo, el calor
emanaba a raudales, saltaba de a momentos su miembro bajo la tela y me detuve,
gemí casi en grito. Un dedo pudo abrirce camino y bombeaba seguro en mi ano, ya
no podía más y con los dientes le abrí paso a esa roja cabeza que se perdío en
jugar con mi lengua dentro de la boca.